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Emitió el cuerpo
celeste más hielo y polvo del esperado, evalúa experto
de la Universidad de Sonora
Por Diana Saavedra
Grupo Reforma
Ciudad de México
(6 julio 2005).- El choque entre el proyectil de la sonda Deep Impacty
el cometa Tempel 1 produjo que éste emitiera mucho más
hielo y polvo de lo esperado, comentó el doctor Antonio Sánchez,
especialista en Sistema Solar de la Universidad de Sonora.
Considero que salió
mucho más hielo y polvo de lo estimado, y las imágenes
captadas por la sonda muestran cómo en la superficie del
cometa, incluso, había hielo", dijo el investigador
en entrevista telefónica.
Las imágenes que
ha colocado la Agencia Aeroespacial Estadounidense (NASA, por sus
siglas en inglés) en su página de internet muestran
que el cometa tiene algunos cráteres y zonas de hielo.
"Estos cráteres
pueden ser otros impactos que ha sufrido el cometa, es decir, algunos
meteoritos o asteroides contra los que haya chocado, pero podemos
ver que no son muchos", consideró Sánchez.
Sobre los materiales que
conforman el cometa, explicó que se trata de polvo y hielo,
algo que ya se esperaba.
"Es como ver la nieve
sucia, se puede ver, tocar, pero no se sabe exactamente qué
elementos químicos la forman, lo que podemos decir en el
caso de Tempel 1 es que está formado de polvo con hielo".
Las imágenes con
gran cantidad de luz que han llegado a la Tierra provenientes de
Deep Impact o de diversos telescopios en tierra y el espacio que
siguieron de cerca el choque, muestran una gran cantidad de luz
producida por la emisión de hielo del cometa.
"De acuerdo con estos
datos podemos continuar diciendo que el brillo de Tempel 1 aumentó
30 veces durante el impacto", evaluó Sánchez.
El hecho de que se haya
apreciado una mayor cantidad de material eyectado indica que la
superficie del cometa es menos densa de lo que se pensaba; no es
tan dura como una bola de hierro, pero tampoco tan suave como una
bola de algodón, añadió el astrónomo.
Sobre sus propios estudios
y análisis de la información, el especialista de la
Universidad de Sonora comentó que en el observatorio Carl
Sagan lograron obtener 20 imágenes del choque, las cuales
están siendo procesadas por
investigadores mexicanos.
"La idea es hacer
una curva de luminosidad, esto es, un estudio de cómo cambió
con el tiempo la luminosidad del cometa, es el estudio más
sencillo e inmediato que podemos hacer", dijo.
Por el momento, los miembros
del equipo del doctor Sánchez también monitorean el
trabajo realizado en diversos observatorios del mundo, como el Monte
Palomar, en San Diego California; el Observatorio Nacional de Kitt
Peac, Arizona (ambos en Estados Unidos) y el Observatorio Nacional
del Sur de Chile.
"A futuro vamos a
realizar un estudio sobre las estructuras visibles que se pudieron
apreciar con el choque, propiamente la nube de polvo", comentó.
Los resultados que obtengan
serán enviados a la NASA, ya que el observatorio Carl Sagan
de la Universidad de Sonora pertenece a la Red de Telescopios Pequeños,
organizada por la NASA para que los especialistas y aficionados
interesados en el evento pudieran enviar su información y
formar parte de este histórico experimento.
Sánchez recomendó
ser pacientes en cuanto al flujo de la información, ya que
este tipo de estudios requieren de tiempo para analizar cada dato
y ser precisos en lo que se dice.
Falta como mínimo
una semana para dar resultados preliminares; en estos casos la información
se debe manejar con mucho cuidado, si se trata de hacer deducciones
se corre el riesgo de decir algo equivocado", concluyó
Sánchez.
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